Déjame venderte una moto.

Hace unos meses recibí una llamada dónde me proponían un proyecto que, a priori, parecía descabellado, extravagante y algo raro. Mientras me lo explicaban, mi cara iba cambiando para tratar de entender un escenario que nunca me hubiera planteado. En resumen, se trataba de un proyecto insensato, disparatado, absurdo, desproporcionado, irracional e ilógico… justo elSigue leyendo “Déjame venderte una moto.”