Viajando en moto: ERRORES

SENEGAL

Son muchos, o mejor dicho muchísimos, los errores que cometemos al preparar un gran viaje en moto. Incluso los que llevamos varios años viajando, nos damos cuenta que algunos de ellos los cometemos una y otra vez.

Suelen ser errores de cálculo y un ejemplo claro es como tratamos de prever todo lo que vamos a necesitar en un viaje y luego tratamos de meterlo todo en el reducido espacio que son las maletas de la moto.

Pero cometer errores no significa que estés haciendo las cosas mal. Pues no es un error cometer errores, el error es no aprender de ellos y permitir que esas lecciones pasen ante nuestros ojos y oídos sin pena ni gloria.

Me dijeron una vez errar es humando y echar la culpa a otro todavía más, pero en los viajes en moto todas las decisiones son tuyas y por lo tanto resulta muy complicado culpar a otra persona.

No hemos de flagelarnos por llevar cosas que no necesitaremos nunca o por haber decidido dejar en casa algo que ha resultado imprescindible. Hemos de recapacitar y apuntar en esa libretita mental que todos tenemos lo que NO debería volver a ocurrir y así, poco a poco, iremos cometiendo errores distintos entre un viaje y otro

No llevo la cuenta de cuantas veces he tomado malas decisiones, de cuantas veces me he equivocado o de cuantas veces he fallado en mis viajes, pero seguro que han sido muchísimas. En este vídeo repasaré 4 errores que me han costado aprender y que, a día de hoy, llevo grabados a fuego en mi piel a base de haber caído en ellos demasiadas veces. Son 4 errores de calculo que he ido cometiendo y que trato de no volver a cometer en mis viajes

Si aprender de los propios errores es de inteligentes, aprender de los errores de otros es de sabios.

Calcular mal los gastos
Dinero Uzbekistan
100 Euros en Uzbekistán

El tema económico es un sinvivir para todos. Ahorrar durante todo el año para poder realizar una gran ruta en verano es un sacrificio que asumimos con placer. Para que una vez en mitad del viaje, el esfuerzo del ahorro no se convierta en una pesadilla es conveniente realizar un presupuesto lo más realista posible. En ese prepuesto has de contar con todos los gastos que vas a tener antes, durante y después del viaje.

El primer gasto que solemos calcular mal es el combustible. Cuando llevas unos años conduciendo, sabes de sobras los kilómetros que puedes realizar con un deposito incluso sabes lo que puedes llegar a apurar la reserva, pero cuando realizamos un viaje largo, llevamos la moto cargada hasta los topes y eso incrementa su consumo, así que no te fíes y si puedes, evita entrar en reserva. Sé que es una pesadez pararse cuando aun quedan unos kilómetros para que se encienda la luz, pero es preferible a quedarse tirado.

Otro punto es el gasto en comida. Estando lejos de casa me gusta probar la gastronomía de los distintos lugares que visito. Eso me lleva a comer en restaurantes y a pagar el precio que ese lujo supone. No me sabe mal gastar dinero en comer bien, pero para ello, preparo un presupuesto que cuente con ese gasto diario y trato de seguirlo rajatabla. Si algún día me he pasado, rectifico recurriendo a restaurantes más baratos o comprando comida en algún supermercado. Pero en mis rutas, la gastronomía, es un aspecto del que disfruto

El tercer cálculo en el que solemos equivocarnos tiene que ver con el dormir. Al igual que en la comida, dormir cada noche de hotel es un pico a tener en cuenta. Realizo una pequeña labor de investigación sobre los países que voy a visitar para saber si sus hoteles son más o menos caros y a partir de ahí establezco cuantos días voy a acampar libremente, cuantos días voy a ir de camping y cuantos días voy a disfrutar de la comodidad de un hotel. Hay términos intermedios como dormir en casas donde te acojan, en hostels o incluso puedes consultar diversas APP’s que ayudan al viajero a encontrar un lugar económico. Pero en este punto, como en los demás, prefiero establecer un presupuesto que, aunque racional, sea algo más elevado de lo que realmente necesito.

El último punto son los extras. Me refiero al precio de cosas que normalmente se escapan cuando preparas el presupuesto para un viaje. Son los visados, vacunas, seguros, peajes, incluso los ferrys que has de coger. Esas cosas que normalmente se nos pasan por encima y que a fin de cuentas suponen un gasto de dinero que hay que tener en cuenta.

Con todo estos números hechos y revisados, suelo añadir un 10% más al resultado. Prefiero equivocarme en exceso que en falta.

Calcular mal el clima
Luvia

Hay tres factores con los que el clima puede jugarnos una mala pasada.

El primero es la lluvia. En viajes de 10 días o más, la probabilidad de encontrar lluvia es alta. En viajes así, no puede faltar un traje de agua en el equipaje. El problema de este tipo de trajes es el volumen que ocupa y no disponemos de demasiado espacio. Pero es que de lo contrario tan solo te quedan 2 opciones. O dejar pasar ese día (que podrían ser varios) encerrado en el lugar donde estés o si decides salir a la ruta es por que te has hecho a la idea de que vas a acabar empapado y congelado.

Eso me lleva al segundo punto, el frío. Si sales de ruta con un traje de verano, deberás llevar en el equipaje ropa de abrigo tanto interior como exterior. Quizás, la ropa térmica interior es la que menos ocupe, pero a la que le añades unos guantes de invierno, un cortavientos, una sudadera y unos calcetines gruesos, vas observando como el espacio del que disponías se va quedando reducido. Si crees que el traje de lluvia ocupa un volumen generoso en el equipaje, la ropa de abrigo no es menos. Si sales con el traje de invierno, no es mucho mejor el panorama, pues puedes pasarte toda la ruta sudando y sufriendo el calor. Además, esta solución añade el inconveniente que no puedes quitarte nada sin sentirte desprotegido.

Pero todo tiene solución, hay algunos equipamientos que prometen un buen ajuste para las 4 estaciones a base de ponerte y quitarte capas interiores.

Ajustarse a las necesidades exactas de un viaje largo es algo muy difícil por no decir imposible. Yo ya me hago a la idea de que no todo va a ser una ruta apacible y soleada y acepto la dificultad de circular un rato bajo algo lluvia y de frío.

Lo cierto es que priorizo llevar el equipo necesario para protegerme de la lluvia, por que para equiparme para el frío siempre he encontrado algún sitio donde comprar ropa. Es mi manera de evitar cargar con demasiado equipaje que quizás no necesite.

El tercer punto es, para mi, el peor de todos. Me refiero al viento. Este hará que tengas que agarrarte fuerte al manillar. Tensará todos los músculos tu cuerpo y te atacará a golpes cuando menos lo esperes. Es una tensión que si se alarga durante demasiado tiempo termina agotándote física y mentalmente.

Es difícil prepararse para aguantar varias horas esa tensión y te lo digo des pues de haber atravesado tormentas de arena mientras trataba de no caerme de la moto y sin encontrar ningún lugar donde tan siquiera refugiarme.

El viento es un enemigo invisible que no avisa y del que pocas veces nos preocupamos hasta que es demasiado tarde.

Consultar las webs de los servicios de meteorología pueden ayudarnos a preparar el equipaje

Calcular mal la tiempo necesario.

Trazamos cualquier ruta consultando mapas y aplicaciones, pero el error esta siempre a la vuelta de la esquina y en cualquier momento pueden verse truncados todos los planes y todas las previsiones

Girar una travesía antes de lo previsto, salir de una rotonda por el ramal equivocado o encontrarte que la ruta a seguir tiene un asfalto deplorable. Por mucha información que busques nunca estás a salvo de perderte o de meterte en algún berenjenal que no querías.

Todo tiene su lado positivo, y es que equivocarte en una ruta puede llevarte a descubrir parajes nuevos que ni te habías planteado que existieran, pero también puede robarte un tiempo del que muchas veces no disponemos.

Utilizar más tiempo del calculado para hacer un viaje en moto es lo más normal. No todos los días van a ser soleados y perfectos para rodar. No vas a estar siempre al 100% y algún dia querrás pararte a descansar. Las carreteras estarán muchas veces en obras. Puedes tener alguna avería en la moto que te obligue a parar unas horas. O es posible que te encuentres en un lugar que te apetezca disfrutar durante un día más.

Estas cosas no solemos tenerlas en cuenta cuando trazamos un largo viaje y recuperar un día supone o bien acelerar la marcha, cosa que no recomiendo, o bien recortar ruta y no visitar alguno de los destinos.

Mientras calculo por donde pasar, añado a la ruta un día perdido de vez en cuando, por ejemplo una vez a la semana. Ese tiempo comodín me sirve para ir tranquilo.

Calcular mal tus habilidades.
TAMBACOUNDA (senegal)

En mi primera vez por marruecos, circulaba por una pista que, a priori, parecía sencilla, pero que fue complicándose y de pronto, frente a mi, una duna de unos 50 cm de alto por unos 2 metros de largo.

En ese momento, resonó en mi cabeza la famosa frase: ante la duda GAS. Lo había visto mil y una veces en los pilotos del Paris-Dakar, así que … ¿que podía fallar?

Salí despedido por delante de la moto dando con mis costillas sobre la arena.

Me levanté y salí como pude de esa situación bajo el sol del desierto.

Apenas 100 metros más adelante me encontré con una duna idéntica y pensé que la mala suerte no podía acompañarme dos veces seguidas, pero tras repetir la situación y mientras me volvía a levantar me di cuenta que seguramente, no disponía de los conocimientos, la capacidad o la habilidad para afrontar esa situación.

Había medido mal mis habilidades y me creía con suficiente experiencia, pero la ruta me puso en mi sitio y ese día aprendí a ser más frío a la hora de creerme lo que no soy.

Lo mismo nos puede ocurrir en rutas aparentemente más sencillas. Como por ejemplo cuando piensas que no reviste demasiada dificultad hacer largas tiradas en autopistas para recorrer más de 1,000 kilómetros en un día, pero la realidad es que puede ser un castigo para un cuerpo poco acostumbrado a aguantar 12 horas de tensión.

En resumen
Señal de tráfico

El error forma parte de la condición humana y todos los hemos cometido. Por muchos viajes en moto que haya hecho, sé que seguiré cometiendo muchos más en los próximos.

En lugar de fustigarme por ello, mi carácter me ha llevado a tomármelos como un aprendizaje y a pensar que el único error real es aquel del que no aprendí nada.

Así que, ahora que estamos solos, déjame preguntarte una cosa, en tus rutas o en tus viajes ¿Has cometido algún error del que hayas aprendido la lección?

Aquí te dejo un vídeo donde verás el post en imágenes.

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