Viajar el los tiempos del COVID

BAKÚ, AZERBAIYÁN

Aquí estamos, encerrados en casa. Pero no os engañéis, hay quien tiene la suerte de estar viajando por todo el mundo en este momento y ese alguien se llama COVID-19

Hoy, ese virus, es el único que cambia de región, país y continente sin importarle nada ni nadie. Parece que no lo detienen. En realidad la naturaleza entera es viajera por su propia condición. Incluso las plantas han ideado su propia manera de conquistar el mundo.

Los humanos no somos una excepción y viajamos aún en pleno confinamiento. Es cierto que en estos días no lo hacemos de forma física, pero las nuevas tecnologías nos permiten viajar a través de Internet. No es lo mismo, lo sé, pero es a lo único a lo que podemos aspirar en estos momentos.

¿Y cómo viajo yo?

Lo cierto es que en estos días me he encontrado viajando de tres formas distintas que casualmente se han dado por fases.

Primera fase : Esto sólo son 15 días.

15 días pasan rápido, así que me dedicaré a limpiar la moto, a mirar niveles, pastillas de freno, cadena, repasar la tornillería y revisar y limpiar todo el equipaje y equipamiento que componen mis viajes. (tienda de campaña, soportes de cámaras y accesorios varios, etc..) En resumen, dedicar tiempo a esas cosillas que no hacemos tan a menudo como se merecen.

PRIMERO; UNA DOSIS DE MANTENIMIENTO

Tras comprobar lo relativo a la moto viene la segunda parte donde me dediqué a ordenar las fotos y los vídeos y prepararlos para subirlos a Instagram y a las otras redes sociales. Es una de las tareas que más tiempo requiere pues en cuanto aparecen los recuerdos de experiencias vividas y me detengo en demasía para revivir esos instantes en lugares lejanos.

Segunda fase: Bueno, pues 15 días más.

En cuanto esos trabajos quedaron hechos entré en mi segunda fase mental de este confinamiento y tras unos momentos de aburrimiento, retomé viejos proyectos que con los años he acumulando es algunas carpetas del ordenador. Son destinos que en su momento me motivaron a viajar y que por cualquier motivo quedaron cogiendo polvo en un rincón del disco duro. A estas alturas ya tenia claro que los viajes a África o Asia estarían complicados, pero quizás Europa quede abierta a realizar rutas en moto.

Proyectos como Ucrania, Moldavia o Kosovo siguen esperándome con sitios de lo más interesantes para visitar y, seguramente, personas estupendas que conocer.

Repaso puntos de interés, carreteras y rutas, miro mapas y actualizo mis conocimientos de algunos sitios. Busco fotos para descubrir algunos nuevos y vuelvo a retocar las rutas.

Pasan los días, mientras hago planes de viajes y descubro lugares como el túnel del amor de Klevan, La estatua de Decébalo o el cementerio alegre de Sapantza. Lugares con más o menos turistas pero que me estimulan a desviar la ruta y para pasar por allí.

Tercera fase: ¿15 días más?, ¿Quizás 30?

Ya no sé cuando será posible realizar rutas internacionales de ningún tipo y eso me lleva a plantearme rutas por la península. Aún así soy precavido y empiezo a no hacerme demasiadas ilusiones.

Entro en Google de forma casi automática y me distraigo buscando paisajes y lugares que siempre había querido visitar. Las Bárdenas Reales, la cascada del Ézaro o el caminito del Rey, siempre han estado ahí, pidiéndome a gritos que pase a verles.

Trazo rutas, busco más paisajes, más calas y más desfiladeros. Vuelvo a trazar rutas y sigo añadiendo lugares a una lista que cada vez es más larga e interesante.

Investigo donde dormir, comer y el estado de algunos tramos que me gustaría recorrer. Retomo contactos de amigos, familiares y conocidos para aprovechar y pasarlos a ver con la escusa de que estaré cerca, y poco a poco doy forma a un nuevo proyecto que tarde o temprano verá la luz en forma de ruta.

¿Última fase?. Quizás.

Aquí es donde estoy… con cientos de planes a medias y sin saber hacia donde partiré este verano. Por suerte improviso bastante bien y si en el último momento me abren la puerta saldré pitando, aunque no sepa hacia donde.

Todo viaje requiere de un trabajo previo de investigación y estos días de confinamiento, permiten disponer de esos momentos tontos en los que no tele-trabajamos y podemos viajar con la imaginación a lugares lejanos, ya sea viendo fotos o vídeos de otros o preparando tus propias aventuras. Termino aquí este post para seguir buscando y soñando en lugares que visitar y poder contártelos más adelante, aunque también podrías mirarlos tú y viajar allí cuando puedas para contármelo a mi, ¿porqué no?

¿En que punto estás?, ¿pasaste por las mismas fases que yo? ¿o lo has vivido de forma distinta?

UN SALUDO Y CUÍDATE.

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