Si quieres saber como he llegado a Tataounie, aquí tienes la primera parte. Sigamos con la ruta…

Día 10 – Tataouine – Djerba

Lago Sebkhet el Melah

Tras una noche movida y de poco descanso, me levanto, desayuno, me baño en la piscina y salgo del hotel enfadado y cansado por la fiesta de anoche. Es lo que tiene viajar.

Emprendo la ruta que me llevará hasta la isla de Djerba, en pleno mediterráneo y ya fuera del desierto tunecino.

Se trata de una ruta tranquila, serpenteando entre colinas que hacen el paisaje ameno y que me acompañarán hasta Matmata donde se pueden visitar otros de los escenarios de las películas de StarWars.

Tras la parada, sigo hacia Djerba y unos kilómetros antes de llegar, descubro un salar repleto de flamenco alimentándose. Me detengo y me dedico a hacerle fotos y a observarlos en su rutina. Un poco más allá cruzo el puente, de un carril en cada sentido, que une los 4 kilómetros que separan la isla del continente y busco el hotel que tengo reservado y donde pasaré la tarde relajándome.

Día 11 – Djerba

Isla de Djerba
Isla de Djerba

Mi intención para hoy es hacer pocos kilómetros. Me conformo recorriendo la isla, bañándome en alguna de las playas de Djerba y visitando un castillo que, según Google, está relativamente cerca de la carretera y que tiene muy buena pinta.

Salgo dirección al castillo y por el camino encuentro una playa perfecta para estar un rato sumergido en las cálidas aguas del mediterráneo y acompañado por el implacable sol de Túnez. Ya fuera del agua, observo su color turquesa durante el rato que tardo en secarme antes de volver a subirme a la moto para ir en busca de la siguiente atracción que quiero visitar.

El desvío al castillo, resulta ser una pista de arena de playa blanda de unos 8-10 kilómetros que apenas unas horas antes estaba inundada. Veo como el acceso se pierde en la arena y con el calor del mediodía apretando, desisto de lanzarme a la aventura y regreso al hotel a relajarme y ha pasar las horas de calor, que son casi todas, entre la piscina y el hotel hasta la hora de ir a cenar.

Día 12 – Djerba – La Louza

Playa de La Louza
Playa de La Louza

Tras salir del hotel, atravieso el interior de la isla hasta su punto más alto cruzando pueblecitos y palmerales para dirigirme a coger el ferry al continente, pero me toca hacer otra parada de Star Wars por el camino. Cerca del puerto de Ajim, está la cantina de MOS EISLEY, donde Luke Skywalker conoce a Han Solo, pero una vez llego a ese punto, descubro unas ruinas de lo que antaño fue el decorado y únicamente unos grafitis prefabricados recuerdan que aquello fue un escenario de película. Decepcionado me voy a coger el ferry para cruzar los 2,5 kilómetros del estrecho a Jorf. Ya en el puerto, pago los 0,200 Dh (0,06€) que cuesta la travesía de 20 minutos.

Ya en el continente, encaro la N1 que me llevará hasta el camping “El Kahena” donde por 9€ me alquilan una habitación con vistas al mar (desayuno incluido).

Nada más llegar, me recibe Ismail, el dueño del camping y lo primero que hace es pedirme que anule la reserva que hice desde el móvil para pagarle directamente a él. Me incomoda bastante la manera en la que lo hace, pues aún no he bajado de la moto y ya me viene con esas prisas. Una vez instalado en la habitación, nos sentamos juntos y miro la posibilidad de cancelar la reserva, pero las condiciones me impiden hacerlo si no es perdiendo el dinero. Parece no sentarle muy bien, pero no pienso pagar 2 veces la habitación por muy barata que sea así que no le queda más remedio que aceptarlo.

Subo a la habitación a esperar que pasen las horas de calor y a las 20.00h, tal como habíamos quedado, bajo a cenar.

Ya es de noche y la terraza está llena de gente tomando refrescos y fumando shishas. En un momento dado, todo se pone a oscuras. Se ha ido la luz en toda la zona. Ismail se acerca a mi y me explica que es bastante común que eso suceda y que puede durar entre 5 minutos y varias horas así que me pone una vela para poder cenar con algo de luz y se sienta a mi lado. Nos pasamos el rato charlando de mi ruta por Túnez, de si me gusta el país, etc, etc.. pero también hablamos de él, de sus años en Túnez y de como conoce a un trabajador del hotel St George, el primero en el que estuve al llegar a Túnez.

Para cuando vuelve la luz, ya estamos riendo como amigos de toda la vida y yo aún no he acabado de cenar. Entre las muchas cosas que me cuenta es que la central de reservas con la que contraté la habitación, tardan 8 meses en pagarle a él, a pesar de que la comisión se la cobran al momento.

A las 21.30, ya con la noche cerrada, me voy a dormir cansado de los días de ruta.

Día 13 – La Louza – Monastir

Anfiteatro de El Djem
Anfiteatro de El Djem

Desayuno en compañía de Ismail, que me dijo que bajara a las 8.00h a desayunar, que lo tendría preparado. Así que a las 10.00h., ya desayunado, salgo del hotel hacia Monastir.

La parada del día será en ElDjem, donde encontraré el tercer anfiteatro más grande conservado. Al mismo pie del anfiteatro dejo la moto aparcada al lado de un bar, donde me tomo una coca-cola y me aseguro de que el camarero le va a echar un ojo mientras le dedico un par de horas a visitar la fantástica ruina romana.

Después de la visita, me tomo otra coca-cola sentado a la sombra, pues el clima está para descansar en cada puestecito que se ve y es que la temperatura no baja de los 40º… y no tiene pinta de querer bajar. Antes de salir, le compro una botella de agua bien fria para el viaje hasta Monastir, donde nada más llega me daré un baño en la piscina del hotel para refrescarme. Luego ya saldré a dar una vuelta por el pueblo y localizar algún sitio donde cenar.

Día 14 – Monastir – Hammamed

Puerto de Hammamed
Puerto de Hammamed

Tras dormir tranquilamente me despierto con las vistas al puerto y con la mentalidad centrada en pasar unos días relajándome en un resort de 4 estrellas en Hammamed con las comidas incluidas y una piscina espectacular.

Recorro la distancia hasta Hammamed, disfrutando de la ruta, evitando a toda costa los peajes y deteniéndome ha hacer todas las fotos que me apetecen. La costa tunecina es bastante industrial y turística a la vez y la mayor parte de la población se acumula en esta zona. El hotel al que llego responde a las expectativas, sobretodo en cuanto a la habitación y a la piscina. Todo va bien hasta que llega la hora de la comida. Se trataba de bufete libre similar al de los hoteles más sencillos en los que he estado y que se repetirá cada dia mientras esté allí:

  • Pescado a la brasa (seco)
  • Pasta con salsa picante
  • Ensaladas
  • Arroces de distintos tipos (incluso distingo algo parecido a la paella)

Trato de adaptarme a la simplicidad de la alimentación y me centro en que los próximos 3 días serán de playa, piscina, habitación, y restaurante… todo muy “normal”.

Día 15/16 – Hammamed

Callejuela de Hammamed

Aparco la moto en la entrada del hotel y a penas la muevo durante los días que me paso descansando en esta zona costera y turística. El relax es la nota predominante durante las largas jornadas y una vez visitado el zoco poco más queda por hacer allí.

Lo cierto es que tengo ganas de moto y tanto relax me pone algo nervioso. Por suerte llevo suficiente lectura para pasar estos días con el pretexto descansar y pasar horas tumbado en la piscina.

Día 17 – Hammamed – Túnez

Señal de tráfico
Señal de tráfico

He descansado todo lo que mi cuerpo pedía y mi mente tolera, así que a las 8.00 de la mañana ya estoy listo para devolver la llave y subirme, nuevamente, a la moto y quitarme el mono de tantos días sin ella.

A las 11.30h. ya estoy en el hotel St George de Túnez, el mismo en el que me alojé el primer día y que me gustó por el parking para la moto. Al entrar en recepción, el móvil me detecta el WIFI y me empiezan a llegar mensajes.

Deshago la maleta, me ducho y salgo a comer algo. Es tanto el calor que la siesta es casi obligada, así que me tumbo un rato.

Al despertarme, encuentro que me habían enviado un mensaje privado por instagram. Es Antonio (@2wheels2travel) diciéndome que se aloja en el mismo hotel que yo y me emplaza a tomarnos una cervezas, pero antes de que se vaya la luz quiero visitar el zoco para comprar los souvenirs de la familia. Ya le contestaré cuando vuelva.

La medina de Túnez es pequeña (comparada con otras) y además es viernes (día festivo musulmán) lo que hace que muchas tiendas estén cerradas. Aún así, curioseando por una de ellas, reconozco a Antonio. Le saludo y juntos, terminamos de dar la vuelta por la medina y volvemos andando hasta el hotel para pasar la tarde entre cervezas, motos y viajes.

Salimos a cenar y con la escusa de que él había pagado las cervezas, pago yo la cena que sube a 12 DH (4€) los dos.

De vuelta al hotel y mientras estoy llamando a casa desde la recepción, Antonio viene a buscarme. Se ha presentado en el hotel Mohamed, el presidente de un club de moteros tunecinos que se ofrece para darnos un tour por la ciudad. Tras un rato hablando y andando por las calles y callejuelas de la capital, acabamos tomando un té con menta en un típico bar de Túnez (sin turistas) donde Mohamed nos cuenta sobre sus viajes por Europa en moto y de como una vez alquiló, durante 15 días, una moto en la India. El paseo nos lleva de la parte antigua a la más moderna de Túnez, donde se acumulan los edificios gubernamentales, oficinas y bancos.

Llegamos al hotel sobre las 12 de la noche y tanto Antonio como yo estamos agotados y agradecidos por la visita y las explicaciones.

Día 18 – Túnez

Túnez capital
Túnez capital

Bajo a desayunar sobre las 8.00 y poco antes de acabar, llega Antonio. retomamos las conversaciones de anoche, sobre motos y viajes, justo donde las dejamos con la diferencia que ahora nos centramos algo más en nuestras próximas paradas.

Él hacia el sur. Dice que tratará de llegar al camping donde estuve hace unos días en La Louza. Yo a esperar la hora para coger el ferry de regreso a Europa que sale a las 18.00.

Cuando Antonio se va, llevo la moto al mecánico que me ayudó el primer día con la batería para que me cambie la cadena de la moto, y mientras espero doy una vuelta por las calles que ayer visitaba de noche con Mohamed. Con la moto lista, trato de ir a visitar las ruinas de Cartago o en su defecto ver los puertos púnicos. Consigo ver estos últimos, pues las ruinas están esparcidas entre varios sitios y no me da confianza dejar la moto completamente cargada y sin vigilancia.

A las 14.00 me dirijo al puerto y me detengo a comer algo justo a la entrada.

Ante la primera taquilla, unos “gorrillas tratan de ganarse unos eurillos “ayudándome” a rellenar los papeles, pero les hago entender que no les necesito y tras refunfuñar un poco me dejan a mi suerte.

Poco a poco realizo los trámites de salida del país sin grandes problemas (he superado fronteras peores) y a las 15.00h empezamos el embarque de los vehículos.

La hora de salida prevista es a las 18.00, per acabamos saliendo a las 20.15. Espero que el barco recupere ese tiempo, ya tengo ganar de volver a casa.

No llevo localidad reservada, pero localizo una butaca suficientemente cómoda cerca del bar donde podré comer algo si me apetece sin tener que cargar con la bolsa. Estoy allí sentando, leyendo hasta las 12.00 de la noche, cuando cojo el saco de dormir y, tras una pequeña vuelta por la cubierta, localizo un sitio donde estirarme en el suelo para tratar de dormir.

Voy pensando en que no me quedaré dormido, pero 10 minutos después ya estoy KO.

Día 19 – Marsella – Ripollet

Marsella - Marseille
Marsella – Marseille

Despierto en alta mar con el sol ya alto y el barco siguiendo rumbo a Marsella. La mar está plana y apenas hace viento, lo que me hace pensar que llegaremos a la hora prevista y que me permitirá llegar a dormir a casa. Ahora sólo es cuestión de esperar y esperar dando vueltas por el barco.

Llegamos a Marsella a las 18.00h. Los trámites fronterizos son sencillos y a las 19.00h. ya estoy en la autopista que me llevará a casa, donde llego sobre las 12.00h. de la noche cansado y ansioso por reencontrarme con mi cama tras los 3423 kilómetros por África.

Si quieres ver el vídeo de Youtube, aquí te espera.

FIN de la ruta.

Gracias por leerla.