Los que vais leyendo mis rutas por este mundo, sabéis que siempre viajo solo. Me gusta esa manera de entender los viajes, pues me permite hacerme responsable de mis decisiones, conocer a gente interesante y viajar al ritmo que me interese en cada momento. Todo eso está muy bien, pero a veces, el plan cambia y te sorprendes compartiendo kilómetros con grandes viajeros. Este fue el caso de mi entrada en Georgia.

Primer encuentro

Quedaban unos 50 kilómetros para acabar con la eterna Turquía cuando, a lo lejos, diviso 2 motos que, como yo, también se dirigen a Georgia. Voy acercándome sin exceder demasiado la velocidad y cuando los tengo a unos metros no doy crédito… ¡Llevan matricula española! ¡Mierda y yo sin gasolina para poder rodar con ellos!.

Les adelanto y les saludo eufórico y durante unos 10 kilómetros les sigo atento por el retrovisor. Aparece una gasolinera y, con tiempo, pongo el intermitente para indicarles que necesito gasolina.

Alegría!

Ellos también paran! parece que los astros están de mi parte. Con las motos en los surtidores y sin apenas quitarnos el casco nos saludamos y nos mostramos nuestras sonrisas ocultas bajo las mentoneras. Ponemos gasolina, pagamos y nos apartamos a un rincón a charlar. Ahí, en esa gasolinera turca,  conozco a ElsiRider y a Alberto. La charla nos hace ver que todos tenemos intención de llegar a Georgia y dormir en Batumi, a apenas unos 100 kilómetros y una frontera de distancia, así que subimos a nuestras motos y nos disponemos a compartir ruta y momentos.

Frontera de Georgia
Frontera de Georgia

Una cena de aventureros.

Nos pasa la tarde rodando, esquivando vacas y buscado un hotel para dormir, pero antes de que se fuera el sol ya estábamos a pie de playa tomando una cerveza y explicándonos como nuestros respectivos planes nos llevaron a cruzarnos en ese chiringuito de Georgia. La cerveza llevó a la cena y la charla se extendió hasta más allá de la hora decente de acostarse, pero es que cuando te lo pasas bien, el tiempo vuela. Salieron aventuras, desventuras, proyectos y deseos, y durante esas horas forjamos un contacto y una amistad que recordaré durante años.

¿Queréis saber más?

Aquí os dejo el vídeo que pude grabar, pero os recomiendo que visitéis el blog de ElsiRider donde escribe sobre sus aventuras en moto. Aquí os dejo los dos capítulos en los que explica (mucho mejor que yo) su experiencia en ese tramo de su viaje:

Capítulo 1

Capítulo 2

Que bueno conoceros!

 

 

 

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