Poner gasolina suele ser un acto cotidiano que realizamos una, dos, tres o mas veces al mes, pero no es algo que haya supuesto muchos problemas a nadie en nuestra sociedad actual. Simplemente te acercas a la gasolinera, llenas el depósito y pagas el importe. Para los que conducimos de forma habitual por los países occidentales, es casi un acto reflejo.

Pero no todo el mundo es así

Uzbekistán es un ejemplo claro de lo que quiero decir. Viajar por ese país es una búsqueda constante de gasolina. Lo curioso es que hay muchas gasolineras, pero no hay gasolina. El 95% de ellas sólo tienen gas (metano o propano) pues es un país rico en ese combustible y les resulta muy barato obtenerlo. Eso, junto a una renta per capita bastante baja, hace que el consumo de gas en vehículos privados sea el estandard. Los únicos vehículos que no lo usan son los más pesados (camiones, tractores, etc…) y estos usan gasoil.

Así pues, ¿dónde compro gasolina?

Me costó un poco entender el sistema que usan para comprar gasolina, pues de entrada me dirigía a las gasolineras y preguntaba a los que allí estaban haciendo cola y no obtenía resultados. Todo cambió cuando empecé a preguntar al gasolinero. Estos si que dominan el cotarro y directamente te señalan a donde dirigirte para llenar el depósito en el mercado negro. Al cabo de un par de días ya era todo un experto en encontrarla y nunca me quedé sin ella… aunque en cierto que en algún momento sufrí un poco para encontrarla.

El mercado negro de gasolina.

Nada que ver con la típica gasolinera. Lo más común es que te dirijan a casa de alguien o en mitad de una autopista o carretera. Allí, en mitad de ningún sitio, siempre hay alguien que trae una garrafa de agua de 5 o 10 litros (depende de la cantidad que pidas) y con un embudo que antes había sido una botella te llenen el depósito. Una vez incluso puse gasolina en lo que parecía una granja de pollos. Ellos ya saben por que te paras allí, así que la comunicación inicial es bastante fluida.

  • ¿A cuánto va el litro?
  • ¿Cuántos litros quieres?

Y poca cosa más.

Si tienes más curiosidad por saber como son los repostajes en Uzbekista, aquí te dejo un enlace a Youtube con un par de muestras: Uzbekistán

Por suerte, la gente que me fui encontrando por esas gasolineras eran muy abiertos y, muchas veces, lo que empezaba siendo una “conversación de ascensor” acababa con un té y un rato de charla a la sombra de algún árbol donde nos hacíamos de embajadores de nuestras respectivas culturas.

Esos son los momentos en los que descubres que, el que quiere entenderte te entiende y lo de menos es el idioma en que se hable.

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