En Bosnia y Herzegovina encuentras muchos restaurantes de carretera. Aquella tarde me detuve en uno de ellos para cenar, con la intención de llegar a Jojce a dormir.

Me senté en una mesa desde donde veía la moto. Cogí uno de los menús de la mesa y me lo miré por encima. No había ni una foto, sólo nombres en Bosnio que me sonaban a Chino. Me decidí por los tres al azar y esperé.

El camarero llegó con una sonrisa amable y le señalé  por lo que me había decidido. Vi como ponía cara extraña mientras trataba de explicarme algo. Ahí sospeché un poco, pero aún así insistí.

Cuando me trajo un pastel de manzana, un helado y una especie de bizcocho de chocolate, entendí lo que quería decirme.

Había cogido la carta de postres. Por suerte, siempre he sido un goloso, así que me zampé los tres… uno tras otro, ante la mirada del camarero.

Ciudad de Jojce (Bosnia y Hercegovina)
Ciudad de Jojce (Bosnia y Hercegovina)