Come, duerme, rueda. Esas son la tres premisas que has de cubrir cuando viajas en moto. Con estos tres términos cubiertos todo va bien.

Comer dormir y rodar. La santísima trinidad del motero
Comer dormir y rodar. La santísima trinidad del motero

COME

No lo olvides. Nuestro cuerpo necesita alimento, a mi me ha pasado que por querer recorrer unos kilómetros más no me he parado ni a comer o he improvisado un sándwich rápido en una gasolinera. Eso es así, pero en mi caso tan solo trato de cubrir las necesidades y alimentarme. Lo de la salud con una alimentación cuidada lo dejo para el resto del año. Eso no implica ir cada día de fast-food, pero reconozco que hago algunos excesos que el resto del año no hago. No me mal interpretes, me gusta comer bien siempre que puedo.

DUERME

El descanso es imprescindible. Y un buen descanso es de agradecer. Yo soy el primero que huye de los hoteles de 5 estrellas, pero en cada viaje reservo un día para hacerme un homenaje. Por que yo lo valgo. Ese día no hay escusas. Yo soy lo primero y parte de ello es un buen hotel. El resto de días, que pueden ser una semana o un mes, simplemente descanso, pero ese día me relajo y disfruto de todos los lujos materiales que hay a mi alcance.

RUEDA

Estas en esto para eso. Poner gasolina a la moto y salir a la ruta es el placer que te permitirá explicar las experiencias que vives en el viaje. Presta atención a los detalles que te rodean ya que no volverás a verlos y sigue hacia delante. Ver pasar el paisaje es un placer que no todo el mundo entiende. Disfruta de la temperatura, los olores, los colores, la carretera y el paisaje en general, pues forma parte de la aventura de rodar.

Cubriendo estas tres necesidades tienes asegurada la aventura. Si es de una hora, un día, una semana, un mes o un año, eso ya depende de tí