2015 resultó un año complicado para visitar ciertos países de la Asia más cercana, o al menos eso decían los telediarios. Lo malo es muchas veces nos encontramos con esas complicaciones, una vez ya estamos en ruta.

En mi viaje a Turquía, tuve que improvisar en dos momentos, donde la gente que me encontraba me pedía (casi por favor) que no pasara por ciertas carreteras.

El primer punto delicado fue en la ciudad de Horasan, casi en la frontera con Armenia. A unos 150 km al norte, había descubierto una ciudad Armenia en ruinas que parecía interesante de visitar y hacia allí que iba. Me paré a poner gasolina, casi por vicio ya que no lo necesitaba. En esas tierras, están muy poco acostumbrados a ver a moteros y resulta muy agradable ver como te reciben con una sonrisa y con muchas ganas de hacerse entender. Hablando con el chico que me servía le comenté mi intención de ir dirección a Kars y su expresión la recordaré por mucho tiempo “TEHLIKE” (peligro) mientras representaba a un soldado disparando con un fusil. Su español era tan bueno como mi turco, pero me hizo entender que no fuera por esa carretera. Me llevó ante un mapa y me indicó la zona de conflicto Turco-Armenio-Kurdo.

El segundo momento complicado de ese viaje fue en Sivereck, Turquía central. También en una gasolinera, coincidí con un camionero turco que hablaba inglés. Le expliqué mi intención de visitar un lago cercano y acampar por allí y me comentó que en esa carretera habían matado a 2 soldados con una bomba el día anterior. Mi decisión fue rápida y sin dudarlo desvié nuevamente mi ruta.

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En Sivereck mientras un camionero me explica donde hubo un atentado el día anterior.

Hay muchas maneras e intenciones para cada viaje que realizamos y la mía se podría definir como viajar y aprender. Con eso quiero decir que igual que no iré a ningún sitio a causar problemas, tampoco puedo pretender solucionarlos. Antes que eso, mi objetivo es entender lo que lleva a un pueblo a vivir como viven, a comer lo que comen y a ser como son.

Con lo comentado, alguien puede centrarse en el problema y pensar que hay muchos atentados en Turquía, pero a mi me gusta más ver la amabilidad de su gente al dedicarse a ayudar a los que, como yo, simplemente estamos de paso. Tu decides como quieres ver el mundo.

Aquí tienes un link con la ruta completa, por si algún día te animas a realizarla.