¿Qué es la aventura?

¿Es una aventura irse lejos de casa y vivir en la incertidumbre?

¿Es una aventura tener hijos e hipoteca?

¿Es una aventura buscar trabajo?

¿Qué es en realidad la aventura?

Siempre he sido reacio a que me llamen aventurero. Ese es un término que dejo para los héroes de las películas y lo que yo hago con la moto dista mucho de una película.

Lo que la gente no ve, son los cientos de horas en un sillín que acaba pareciendo una piedra, con los brazos a media altura ideal para que se te duerman las manos. El calor, el frío, la lluvia, el viento. Poner gasolina cada 250km. Los bichos en la visera. Comer poco y mal. No entender el idioma en el que te hablan. Quedarte dormido a las 20.00h de puro agotamiento. Sentir dolor en los brazos, las rodillas, los riñones, el cuello, la espalda. No saber donde dormirás o donde comerás. Sufrir porque no encuentras una gasolinera. Esperar durante horas para atravesar una frontera a pleno sol. Y todo para llegar a un camino, un río, un palacio antiguo, unas ruinas, un pueblo o una ciudad, hacer la foto de rigor y continuar…

A todo eso, a mi me gusta llamarlo estilo de vida.

Cuando hablando con los amigos y les cuento un resumen de todos los momentos vividos en una ruta, el resultado puede parecer una aventura, pero para llegar a ese punto hay que saber vivirla y contarla.

Pero insisto, yo no soy un aventurero. Lo que si que me gusta es vivir los momentos que me ofrecen las ruta. Así que si quieres una aventura solo tienes que mezclar todos esos momentos, pues son todos necesarios. No busques evitarlos y tendrás miles de cosas que explicar a tus nietos.